Tercer asedio de San Juan por los ingleses

20 de abril de 1797, tal día como hoy hace 227 años cuatro Lanchas Cañoneras al mando del capitán de puerto del San Juan, el teniente de fragata don Juan Hurtado, salen de la bahía y se sitúan en la Boca de Palo Seco para evitar un nuevo intento de desembarco británico en la zona de isla de Cabras.

El almirante Harvey ordenó a algunos de sus barcos que volvieran a reconocer la zona de Punta Salinas para un posible desembarco, e incluso un osado bergantín británico se atrevió a fondear al norte de isla de Cabras, para poco después salir huyendo bajo el fiero fuego que le disparaban desde el Morro y desde el castillo del Cañuelo. Este mismo día se reforzaron el cuerpo volante dirigido por Linares que defendían Bayamón y Palo Seco con medio centenar de voluntarios de las Milicias, y otros tantos milicianos fueron conducidos a Cataño por el sargento mayor de Toa Alta, don José Díaz.

El transporte de esta tropa fue dirigida por el Capitán de Fragata Francisco de Paula Castro, como escribe en su diario:
<<Por haber determinado el Capitán General que el Subteniente D. Vicente Andino pasara con 50 hombres armados y municiones a comisión del Real Servicio para desembarcarse en la Playa de Pueblo Viejo, me ordena los transportes en dos piraguas con toda brevedad, lo que sin tardanza se ejecutó.
En el mismo día me pidió facilitase dos piraguas con toda anticipación para transportar al sargento mayor D. José Díaz, que debía pasar con 50 hombres armados y municionados en comisión del Real Servicio a desembarcarse en el mismo Pueblo Viejo lo que se verificó puntualmente>>.

Mientras tanto desde los fortines de San Jerónimo y San Antonio se lanzaban granadas para evitar la construcción de las amenazantes baterías que los británicos estaban instalando en lo alto del cerro de Condado y Miraflores.

Al atardecer de este 20 de abril se arria la bandera francesa que lucía junto a la española en el fortín de San Jerónimo, por la presencia de los ciudadanos franceses del capitán corsario Antoine Daubón que se pusieron bajo el mando del teniente coronel Teodomiro del Toro en la defensa de este fortín. La presencia de las dos banderas causaron curiosidad en la flota británica y Harvey escribe una carta preguntando contra cual de las naciones se estaba batiendo. El Gobernador de Puerto Rico, el brigadier don Ramón de Castro le respondió tajante en otra misiva en la que aprovechó para recordarle las anteriores victorias de las “Armas Españolas” sobre la nación británica. Tras este último intercambio de correspondencia se dio paso a las armas y “al valor de los soldados que defendían a San Juan de Puerto Rico”.
Antes de que acabara aquel 20 de abril, las puertas de la muralla de San Juan se abrieron para la llegada del servicio de canoas dirigidas por las gente de mar y unos 40 bogadores de refresco, entre milicianos urbanos y paisanaje, que bajo las órdenes del comandante de la Marina, el capitán de fragata don Francisco de Paula Castro, venían cargadas de víveres, ganados y frutas traídas desde el interior de la isla hasta Bayamón y Punta Cataño, donde embarcaban hasta la Isleta de San Juan.

Estas mismas embarcaciones trajeron los primeros prisioneros y desertores, los cuales fueron escoltados por la Compañías Urbanas de Guaynabo y Caguas.
Estos prisioneros brindaron una valiosa información a las fuerzas defensoras que así pudieron saber que los británicos habían desembarcado un total de 6.000 hombres, bien dotados de artillería, y acompañados de la presencia de regimientos alemanes mercenarios y franceses forzados a la lucha. También confesaron estos prisioneros que, en las primeras operaciones, las filas británicas habían sufrido numerosos muertos y heridos.

💻 Redacción: Manuel Minero González. Museo del Mar. San Juan de Puerto Rico.

📜 Fuentes documentales:

  • Castro, F. “Diario de las operaciones de mar durante el sitio de la plaza de Puerto Rico.” Archivo General de Marina “Álvaro de Bazán”, Ciudad Real, España, 1797.
  • González Vales, L E. Documentos sobre Puerto Rico en el Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán. Madrid, España: Museo Naval, 2006.
  • Hostos, A. Historia de San Juan Ciudad Murada, 306-307. Buenos Aires, Argentina: Ed. Nova, 1983.
  • Zapatero, J. M. La guerra del Caribe en el siglo XVIII, 65-77. San Juan, Puerto Rico: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1964.

🖼️ Fuentes ilustrativas:

¡Descubre y disfruta de la colección del Museo del Mar!

📍Te esperamos en el número 360 de la calle San Francisco del Viejo San Juan. https://maps.app.goo.gl/DyADMwSPtGb8Cb5MA?g_st=ic

🕰️ Horario de lunes a domingo de 10am a 5pm.

🌟Aprovecha tu paseo por el Viejo San Juan para llevarte un recuerdo exclusivo y cultural.